pan de espelta

Pan de espelta: una alternativa nutritiva, sabrosa y saludable

Aún recuerdo aquellos años en los que salía de marcha por la noche y veía las persianas de las panaderías medio levantadas. Lo mejor de todo era que, cuando ya te habían echado del último bar de la ciudad y necesitabas reconfortar ese estómago afectado por el alcohol, la persiana ya estaba del todo levantada y podías pasar por una de ellas a comprar un cruasán recién salido del horno. Y oler a pan, pan de verdad, recién hecho. Qué tiempos.

No sé en qué momento exacto esas masas precocidas ultracongeladas, horneadas al momento y vendidas como “pan recién hecho” llegaron a nuestras vidas, pero siento que hace mucho tiempo de eso. Nuestro pan de cada día –que nadie se confunda, que de religiosa no tengo un pelo– fue reemplazado sin miramientos por la avaricia de la industria y la comodidad del consumidor de encontrar “pan fresco” las 24 horas del día en cualquier gasolinera (a precio de oro, además).

Afortunadamente, de unos años para acá han proliferado los negocios que vuelven a lo tradicional, a lo auténtico, y el pan, el de verdad, el que solo lleva harina, agua, levadura y sal, es uno de esos productos que se está recuperando para alegría y salud de l@s comensales. Digo salud porque, si te pones a leer lo que lleva el pan que te venden en cualquier supermercado, te pones enferm@ de la mierda que le meten.

Este back to the roots panario nos ha permitido también conocer otros cereales, pues además del pan blanco o de la barra integral de toda la vida, ahora podemos encontrar en muchas de estas panaderías panes y productos hechos con otros cereales además del trigo, como centeno, avena, kamut o espelta, entre otros. Y de este último cereal, cuyo pan últimamente estoy consumiendo, os quería hablar.

La espelta es una variedad del trigo que se ha puesto de moda como las barbas, es decir, en los últimos años, pero me he informado por ahí y parece ser que ya era un alimento básico en Irán hace más de siete mil años. Su uso se extendió al Antiguo Egipto y China, donde además lo utilizaban para hacer bebidas del tipo de la cerveza (no sabían ni ná).

Aunque es más pobre en gluten que el trigo, sigue teniendo, así que no es apto para personas celíacas. Pero para l@s que no lo somos es una alternativa muy nutritiva y saludable. Te explico por qué:

  • Es una estupenda fuente de minerales y vitaminas, siendo especialmente rica en vitaminas del grupo B y vitamina E. La vitamina B es buena para reducir las migrañas, interviene en el metabolismo energético y mantiene la salud del cabello, la piel y las uñas.
  • Contiene los 8 aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita diariamente, que son mejor metabolizados gracias a la vitamina B2. El triptófano, un aminoácido que contribuye a nuestro bienestar mental y emocional, está muy presente en este cereal.
  • Es rica en ácidos grasos esenciales, muy importantes para el buen funcionamiento cerebral.
  • El gluten de la espelta es más soluble en agua que el trigo común, por lo que es más fácil de digerir.
  • Tiene un alto contenido en fibra, por lo que viene genial si sufres de estreñimiento.

Pues ya ves la de beneficios que tiene este cereal, así que si tienes la oportunidad de tener cerca una panadería que elabore pan de espelta, te recomiendo que lo pruebes, porque además está muy rico. O si eres de esas manitas con panificadora en casa y todavía no has hecho ningún pan de esta variedad, prueba a ver y ya me cuentas. Yo tengo fichadas dos panaderías que hacen este pan en Alicante, además con harinas ecológicas. Eso sí, barato no es, pero no me duele invertir en salud (¡y sabor!).

Dicho todo esto, os dejo la receta de una sencilla tostada que, en mi afán de variar un poco mi dieta y comer menos carne, he estado cenando últimamente:

Tostada de pan de espelta, aguacate y queso ahumado

Ingredientes

1 rebanada de pan de espelta (el que yo compro lleva también centeno y semillas).

1 loncha de queso cremoso ecológico ligeramente ahumado (lo compro en Aldi)

1/2 aguacate

Aceite de oliva

Sal (opcional)

Mezcla de especias chile y pimentón estilo mediterráneo (un molinillo que compré también en Aldi, muy aromático).

Elaboración (para dummies)

1. Tostar el pan (o no, al gusto).

2. Untarlo con un poco de aceite de oliva.

3. Poner encima la loncha de queso.

4. Añadir el aguacate, cortado en láminas.

5. Echar unas gotitas de aceite sobre el aguacate.

6. Darle una vuelta al molinillo de las especias (la mezcla que te indico u otra que te guste).

7. Un toque de sal (opcional).

Et voilà! Una cena rica, rica en cinco minutos.

¿Has probado el pan de espelta? ¿Lo consumes habitualmente? ¿Qué te parece?

¿Eres Imperfecta?

Únete a la comunidad de Imperfectas y no te pierdas nada de lo que se cuece por aquí.

¡Gracias por unirte a nosotras!

Pilar M. Peña
hola@imperfectas.com

Creadora de Imperfectas. Alicantina. Nací en el Año Internacional de la Mujer. Perfectamente Imperfecta. Pecosa y creativa. Chocolate & beer lover.

No hay comentarios

Deja un comentario

Uso de cookies

La web de Imperfectas utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuaria. Haz clic en "Aceptar" si estás de acuerdo. Más información

ACEPTAR
Aviso de cookies