wonder woman embajadora onu

Wonder Woman, esa nueva embajadora de Naciones Unidas

Octubre de 2016. Reunión en la Asamblea General de la ONU (en mi imaginación):

“Vamos a ver señores. Como el nuevo secretario general va a ser un hombre –por novena vez en la historia de la organización–, tenemos que hacer algo. Hay que evitar a toda costa que nos siga cayendo la del pulpo con el rollo de que las mujeres no ocupan puestos de poder en la organización y bla, bla, bla…

Así que vamos a nombrar a una mujer como embajadora honorífica. Una mujer que luche por lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y niñas a lo largo del mundo. Una mujer que promueva mensajes contra la violencia machista y a favor de la participación de las mujeres en la vida pública.

Una mujer fuerte, valiente, decidida, con la que las niñas y las mujeres puedan sentirse identificadas. Y esa mujer es… Wonder Woman.”

Toma ya. Con un par. Y descansados que se habrán quedado los tíos. Porque me cuesta creer que alguna de las escasas mujeres que forman parte de la ONU haya apoyado esta “maravillosa” iniciativa.

Esta gente ha pensado que una superheroína hipersexualizada que cumple a rajatabla el arquetipo físico de “mujer perfecta” –con melena larga, cintura de avispa, piernas poderosas, pechos más que generosos, ataviada con un corpiño que no la deja respirar y una braga faja con estrellitas es la imagen de la mujer fuerte y luchadora en la que nos queremos ver reflejadas. Qué “maravilla de mujer” para representar la lucha feminista, oiga.

Más que promover un mensaje de igualdad y de empoderamiento, me parece que nos estén diciendo: “Niñas y mujeres del mundo mundial: si queréis partir la pana y conseguir lo que os propongáis, tenéis que estar buenorras y enseñar cacho.”

El personaje de Wonder Woman fue considerado un símbolo del movimiento feminista y del empoderamiento femenino durante la Segunda Guerra Mundial, una época en la que los hombres estaban luchando y en la que la vida laboral ofrecía más oportunidades que nunca a las mujeres. Sus viñetas se encargaba de recordarles que podían hacer todo aquello que se propusieran.

wonder woman comic

Sin embargo, al finalizar la guerra, Wonder Woman evolucionó, adaptándose a los cambios sociales de la época: con la vuelta a casa de los hombres, la “obligación” de las mujeres fue de nuevo cuidar de su familia, de su casa y complacer a sus maridos. Así, durante las décadas de lo años 50 y 60, las historias de esta superheroína se enfocaron más en realzar sus virtudes domésticas y románticas que en presentarla como un personaje fuerte, poderoso e independiente.

En los 70 hubo un intento de reflotar ese idea de Wonder Woman como icono feminista de los años 40 de la mano de Gloria Steinem, conocida activista estadounidense de los derechos de la mujer y directora de Ms. Magazine. Pero el salto del personaje del papel a la televisión en los años 70 –encarnado por la actriz Lynda Carter– y su evolución en las siguientes décadas (en los 90 pasó de llevar braga faja a llevar tanga) no hacen más que reforzar mi percepción de que Wonder Woman es un símbolo sexual llena de estereotipos sexistas, no un símbolo del feminismo.

wonder-woman-fuerza

wonder-woman-gorila

wonder-woman-boca-abajo

Queremos que nos representen mujeres reales, no de ficción

Me parece muy poco acertado que este personaje de ficción sea nombrado embajador de honor en la ONU con relación a un tema tan importante como es la igualdad de género y el empoderamiento femenino. Que en 1998 utilizasen a Winnie the Pooh como embajador de la Amistad, o a Campanilla para representar al Medioambiente en 2009, puede que tuviera su gracia, pero, personalmente, a esto le veo poca.

Será que no hay mujeres de carne y hueso que luchan o han luchado por la igualdad de género, por empoderar a las mujeres, por erradicar la violencia machista. Mujeres cuyos superpoderes no salen de lazos, brazaletes, cinturones o diademas, sino de su trabajo, su constancia, su voz, su vida. Muchas de ellas se la dejaron luchando.

Mujeres reales, no de ficción, a las que tenemos mucho que agradecer y que sí son un ejemplo para todas nosotras: Hipatia de Alejandría, Marie Curie, Clara Campoamor, Simone de Beauvoir, Frida Kahlo, Rosa Parks, Malala Yousafzai… Y tantísimas otras de las que poco o nada se habla y cuya labor debería ser ensalzada y dada a conocer al mundo entero por una organización tan relevante como es Naciones Unidas.

Y en todo caso, si la elección tenía que ser necesariamente de un personaje de ficción… ¿No podían haber escogido otro? Así, a bote pronto, se me ocurren las protagonistas de Brave o Frozen. ¿Tendrá algo que ver que el año que viene se estrena una peli de Wonder Woman? A ver si va a resultar que el primo del cuñado del sobrino del productor de la película tiene un amigo en las Naciones Unidas y la promo de la peli le sale gratis.

El 21 de octubre van a celebrar una ceremonia en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, y para tan ilustre nombramiento, van a estar presentes las dos Wonder Woman de carne hueso, la de la serie de los 70 y la actriz que da vida al personaje en la nueva película. ¿Las harán vestirse de superheroínas? Estoy intrigada.

¿Qué te parece el personaje de Wonder Woman? ¿Crees que un icono feminista o un símbolo sexual? ¿Qué piensas de este nombramiento?

QUIZÁ TAMBIÉN TE GUSTE...

¿Eres Imperfecta?

Únete a la comunidad de Imperfectas y no te pierdas nada de lo que se cuece por aquí.

¡Gracias por unirte a nosotras!

Pilar M. Peña
hola@imperfectas.com

Creadora de Imperfectas. Alicantina. Nací en el Año Internacional de la Mujer. Perfectamente Imperfecta. Pecosa y creativa. Chocolate & beer lover.

No hay comentarios

Deja un comentario

Uso de cookies

La web de Imperfectas utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuaria. Haz clic en "Aceptar" si estás de acuerdo. Más información

ACEPTAR
Aviso de cookies